La ruptura de una pareja con vínculos profundos, se vive en ocasiones como la muerte de un ser querido. Lo que viene después de una ruptura es una fractura de corazón, porque profundas heridas quedan al descubierto. A este dolor se suman los sueños y planes rotos y la pena de soltar un pasado, que no volverá a ser presente. El que rompe carga con la pesada mochila de su decisión y el dejad@ con el rechazo de no sentirse elegido.

El ser humano es el único animal del planeta que sufre un millón de veces por lo mismo, porque no vive en el presente, sino en la película de su mente.

Ambas partes siempre sufren. A pesar de tu dolor te recuerdo que Hay en ti un guerrer@ que no te dejará caer, un niñ@ que necesita tu consuelo y que tirará de ti para que vuelvas a reír y un sabi@ interno, que te indicará las lecciones vitales aprendidas y los pasos siguientes más conectados. Para atravesar la ruptura, utiliza la meditación y el movimiento. Los evasivos y los parches alargarán tu proceso. Demonizar a tu ex pareja no te quitará el dolor y te hará caminar más lento. Recuerda que no curar bien una ruptura es condenar tu siguiente relación. Pasado un tiempo dedicado a sentir, revisa tu comportamiento con humildad y sin culpa para aprender de lo ocurrido. El proceso del otro ya no es asunto tuyo. Tu vida y sus aprendizajes es ahora tu única misión.

El resentimiento es rabia congelada que despierta de tanto en tanto que marchita nuestra vida y nuestras relaciones.
El alivio de la represalia es momentáneo y tarde o temprano llegan las consecuencias; decidir desde el resentimiento es perder capacidad de lógica. Vivir con resentimiento te aleja del otro y de ti mism@.Toda decisión tomada desde el resentimiento genera más conflicto. Si quieres paz en tu vida, limpia cada atisbo de resentimiento.

Para dejar de ser esclav@ de tu mente enloquecida mueve el cuerpo para aquietar la mente y dejar que se liberen emociones. Medita para entrenar los caballos desbocados de tu cabecita y no ser arrastrad@ por las emociones. Busca una visión, reconecta con una meta o una pasión. Reconstruye un relato vital más compasivo sobre ti y sobre los demás, porque esa voz será la historia que te cuentes el resto de tu vida ¡Ríndete ya! A más te resistas a lo que hay en tu presente, más sufrirás. Ahora quizá no lo comprendas, pero cada experiencia es necesaria para tu crecimiento. Hay más sabiduría en ti de la que te imaginas. La vida te ama.

Niñ@ llora sin corazas. Sabi@ susurra tus lecciones y guerrer@ descansa un tiempo y luego ¡a CAMINAR!